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Martes 24 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc. Miércoles 25 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc. Jueves 26 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc.

ORGULLO

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viernes, 22 de febrero de 2013

Los filiales de Valencia y Levante homenajearán a Héctor Giner


El partido Mestalla-Levante B abre la jornada en su grupo de Segunda División B y se disputará este sábado, 16:00 horas

21.02.2013 | 11:33

 

Los equipos filiales del Valencia y el Levante, que militan en el Grupo III de Segunda División B, rendirán homenaje al árbitro de 17 años al que se le ha extirpado el bazo tras haber sido agredido el pasado domingo en un partido de Segunda Regional disputado en la localidad valenciana de Burjassot.
El partido Mestalla-Levante B abre la jornada en su grupo de Segunda División B y se disputará este sábado a partir de las cuatro de la tarde.
Los jugadores de ambos equipos harán el pasillo de honor al equipo arbitral designado para el encuentro cuando salte al terreno de juego para dirigir este partido de rivalidad que se disputará en la ciudad deportiva del Valencia CF en Paterna.
El árbitro, Héctor Giner, tuvo que ser intervenido de urgencia tras la agresión y el Comité de Competición de la Federación de Fútbol de la Comunitat Valencia ha decidido suspender "cautelarmente y por tiempo indefinido hasta que recaiga resolución definitiva" a Alberto Moreno, agresor del colegiado.
El árbitro permanece ingresado en el hospital Arnau de Vilanova de Valencia, donde evoluciona favorablemente, según han informado hoy a EFE fuentes sanitarias.

El Valencia y Nelson Valdez dudan de su futuro unidos


H. GÓMEZ. HOY Tanto el club, por su rol y su alta ficha, como el propio delantero dudan de continuar juntos su camino la próxima temporada. El paraguayo ya tuvo ofertas en enero y las tendrá en junio. Es jugador del VCF hasta el 2015, desde el 27 de octubre.




VALENCIA.
Nelson Haedo Valdez es jugador del Valencia desde el pasado 27 de octubre, día en que cumplió la cláusula que impusoRubin Kazan para cedérselo a la entidad de Mestalla. Desde aquel día el Valencia está obligado a comprárselo al equipo ruso por 3 millones de euros y a contratar al paraguayo hasta 2015 con un suelo superior al millón de euros. El propio director deportivo valencianista,Braulio Vázquez, reconoció este miércoles a los periodistas a su salida de la ciudad deportiva de Paterna que Valdez "cumplió la cláusula hace mucho".
Valdez ha jugado esta temporada 29 partidos con la camiseta del club valencianista y ha logrado 8 goles. Sin embargo, sólo ha sido titular en 9 partidos y Valverde sólo le ha dado tres partidos de inicio desde que entrena al club blanquinegro.
NO ESTÁ CONTENTO CON SU SITUACIÓN, QUERRÍA JUGAR MÁS
El futbolista paraguayo reconoció este jueves que le gustaría tener más minutos y que no está feliz ganándose el dinero en el banquillo. "Lo entiendo porque es lo que estoy viviendo y mientras vayan bien las cosas me siento bien, estamos arriba. Como todo futbolista uno quiere jugar más. Mentiría si digo que soy feliz con lo que estoy jugando, pero tampoco estoy descontento con el club".
El paraguayo asume que hoy tiene por delante a Soldado y que así será también más adelante. "Sé que tengo difícil jugar con Roberto. El Valencia lo necesita, el entrenador te dice que es difícil poner a dos delanteros natos. Jonas puede jugar también de mediapunta y mi posición es la de Roberto. Por eso digo que tengo que aceptar mi situación".

El jugador también recalcó que está contento en el club y que su intención es quedarse. Sin embargo, la realidad es bien diferente. Valdez sigue siendo un jugador con mucho en cartel en ligas como la Premier o la Bundesliga, y este pasado mes de enero varios fueron los clubes que llamaron a su puerta, uno de ellos el Seattle Sounders norteamericano como publicó PlazaDeportiva.com. En enero ni él ni el club se plantearon su salida, pero este verano será diferente.
CLUB BUSCA DELANTERO QUE ACOMPAÑE A SOLDADO
Braulio lleva meses negociando con Iago Aspas para que el delantero del Celta acompañe a Soldado en la delantera la próxima temporada. En teoría, el futbolista al que se buscará una salida será al brasileño Jonas, en el que sigue muy interesado Gremio de Porto Alegre. Sin embargo, la alta ficha que percibirá el paraguayo es uno de los puntos que genera dudas entorno a la continuidad de Valdez en Mestalla.
En el club están encantados con el rendimiento que da el jugador cuando parte desde el banquillo. Sin embargo, fuentes del club aseguran que habrá que pensarse bien si pueden tener un jugador con esa ficha para desempeñar un rol secundario en la plantilla. Quizá para ese puesto el club prefiera contar con Paco Alcácer, y darle esos minutos a un jugador con una ficha muy inferior y un futbolista en el que el club sigue confiando para su primer equipo.

RUBIN PUSO UNA CLÁUSULA TAN SENCILLA PORQUE ERA 'TRASPASO'
Valencia CF y Rubin Kazan cerraron a principio de agosto la cesión del delantero por una temporada. Sin embargo, el acuerdo incluía que si el jugador intervenía en al menos diez partidos con la camiseta valencianista, la entidad de Mestalla estaría obligada a comprar a Nelson.
Este periódico se puso en contacto con fuentes oficiales de Rubin Kazan y estas confirmaron que la cláusula que obligaba al Valencia a comprar al jugador consistía en que el paraguayo participara en diez partidos oficiales. Esa cifra se cumplió el 27 de octubre en el encuentro disputado en el Benito Villamarín de Sevilla.
Esas mismas fuentes también aseguran que la condición que se impuso era tan sencilla de cumplir, entrar al campo en al menos diez partidos, ya que lo que se llevó a cabo fue un 'traspaso' con una fórmula diferente, y que la idea era que Valdez saliera de Rusia para no regresar al club ruso.
El Valencia CF no tenía liquidez el pasado verano para abonar de golpe los tres millones que reclamaban los rusos por su traspaso, y ambos clubes decidieron buscar esa fórmula para que el delantero pudiera marcharse 'traspasado' al Valencia. Un traspaso que el club de Mestalla pagará en diferentes plazos, siempre que no venda antes al jugador.



Llorente rechaza la venta de Soldado y Rami por 50 millones


El fútbol inglés vuelve a llamar a la puerta del delantero, esta vez bajo la amenaza de pagar la cláusula de rescisión




A. BADILLO | VALENCIA..-
El Valencia necesita hacer caja y la crisis del ladrillo deja pocas vías alternativas a la venta de futbolistas. Sin embargo, a la larga puede resultar más rentable rechazar buenas ofertas por jugadores clave que adelgazar de talento la plantilla a costa de quedar fuera de los puestos de acceso al potosí de la Champions. Bajo esta premisa, el club cerró en el reciente mercado de invierno la puerta de salida para dos de los principales referentes blanquinegros: Roberto Soldado y Adil Rami.
La delicada situación económica del Valencia, que renegocia contrarreloj su crédito de 200 millones con Bankia días después de que el Consell haya adquirido de facto la propiedad, lo convierte en pieza fácil en el mercado. Aun así, la oferta que llegó a las oficinas del club por su goleador y emblema no fue precisamente a la baja. El valenciano tiene un excelente cartel en Inglaterra y la Premier ha vuelto a lanzar sus redes. Segundo intento fallido. ¿Habrá más?
Si en verano el interés del Tottenham no pasó de una mera toma de contacto, ante la negativa de Llorente a vender a un jugador recién renovado, ahora la cosa ha ido a mayores. La posición de la entidad no ha cambiado, pero esta vez sí se habló de cifras. Incluso estuvo sobre la mesa la posibilidad de abonar la cláusula de rescisión de Soldado, fijada en 30 millones de euros. A la voluntad del delantero, que no quiere abandonar Valencia salvo que el club se lo pida, se unió la decisión de Llorente. El presidente, en su momento más bajo de popularidad, no puede ahora suicidarse deportivamente. De ahí que rechazara incluso negociar por esa cantidad, lo que a efectos prácticos obligaba al comprador a convencer al goleador y luego acudir a las bravas a la Liga de Fútbol Profesional. No es una simple maniobra de cara a la galería, ya que ello encarece sobremanera el fichaje. Impone el pago del IRPF y convierte en oficial el precio de la operación, impidiendo que los clubes puedan enmascarar parte de su desembolso de cara a la opinión pública y el fisco.
Braulio Vázquez, director deportivo del Valencia, admitió este verano en una entrevista concedida a LAS PROVINCIAS que llegó a temer seriamente por la marcha de Soldado al Tottenham. Pocos meses después, el balón ha vuelto a ir al palo. Es el aroma al que deberá acostumbrarse la afición en los próximos meses. Llorente ya advirtió, tras el fracaso del acuerdo con Newcoval, que el Valencia se verá obligado a acentuar su condición de club vendedor. En la rampa de salida está Jonas, aunque la música de viento de Mestalla hace pensar que el adiós del brasileño no generará demasiado revuelo. Su situación es comparable a la de valores inestables como Banega o Tino Costa. Pero sería difícil de digerir la venta de Soldado. Y, en menor medida, la de Adil Rami. Al menos eso piensa Llorente a tenor de los movimientos en el mercado de invierno. Mientras rechazaba la oferta por el delantero, también existió la posibilidad de dar salida al central, quien mantiene su cotización internacional, como ya pudo comprobar Braulio en verano. Ensombrecido en el arranque de la temporada por la sobriedad de Ricardo Costa, el francés ha mejorado sus prestaciones.
Fuentes del Valencia admitían ayer las ofertas por ambos jugadores, que alcanzaron un montante conjunto de 50 millones de euros. Como ocurre con Soldado, el club ha vuelto a decir 'no' a la salida del zaguero. Otro balón al palo.
El que entrará por toda la escuadra es el de Diego Alves. El Valencia ya ha deshojado la margarita de la portería. Después de buscar la convivencia imposible entre dos talentos como el arquero brasileño y Vicente Guaita, al final el elegido será el chico de la casa. Por juventud, seguridad y la evidencia de que en tiempos de crisis no hay apuesta más segura y popular que la de la cantera. Queda una intensa primavera para revalorizar a Alves.

La hoja de ruta


Eduardo F. Escartí

22.02.2013 | 05:30

Documento en PDF:


De manera inesperada, los habituales seguidores de la actualidad social valencianista nos hemos convertido en adictos a las comparecencias de los viernes del vicepresidente del Consell, José Císcar, tratando de leer en ellas algún mensaje mínimamente alentador sobre el futuro de nuestro VCF. Y el último ha sido el anuncio de una inminente hoja de ruta que marcará el camino a seguir por la Generalitat Valenciana para resolver el embrollo en el que, sin quererlo (o al menos sin quererlo el actual equipo de gobierno), se ha visto envuelta por las artimañas de los Oliva, Piles, Llorente.... del momento.
Varios accionistas reclamamos en su día en Junta General (yo personalmente fui uno de ellos), a raíz de la ampliación de capital de 2009 y la suscripción mayoritaria de acciones por parte de la Fundación VCF con dinero público (de Bancaja, y con el aval de todos, repito, todos los valencianos), que se nos informara de la hoja de ruta a seguir y del «plan de viabilidad social» que se iba a desarrollar en paralelo al plan de viabilidad económica del que, por cierto, nunca más se supo. Nadie nos respondió. Puede ser porque no existiera en 2009 esa hoja de ruta, o siendo peor pensados, porque la hoja de ruta trazada, poco confesable, se haya desmoronado simultáneamente a la Operación Newcoval. Queda una tercera opción, que sería valorar, simplemente, la ineficacia de quienes en su día (no sabemos bien por qué ni por quién) fueron puestos al frente de dicha Fundación; aunque obviamente, esta tercera opción la descartamos conociendo lo preclaro de las personas en cuestión y sus intachables trayectorias políticas y empresariales. El tono irónico en la lectura es opcional, según creencias del lector.
Nos hallamos ahora en una encrucijada del camino donde la Generalitat ha de elegir la nueva vía a seguir. El sacar de la chistera (milagroso efecto que, paradójicamente, no interfiere en los presupuestos destinados a sanidad, servicios sociales, educación, etc.) cinco millones de euros para alargar unos meses la toma de decisiones, no cambia el sentido ni la urgencia de lo que hay que decidir ya. Y como si de Google Maps se tratara, empecemos por poner el origen y el destino pretendidos para nuestra travesía y para nuestra Hoja de ruta.
Origen: Una Generalitat con un compromiso económico avalado de 81 millones de euros, más los 5 ya desembolsados, correspondientes a un dinero que entró y se diluyó en las cuentas del Valencia CF de Llorente, pero que, birlibirloquescamente, pasa a transformarse, de deuda, en un mérito de gran gestión. Un VCF (omitimos conscientemente las siglas S.A.D.) despojado de sus mejores activos productivos, con una pérdida de aficionados de casi un 50 % (incluyendo la fantasmagórica lista de espera de 2008) y con una incierta trayectoria deportiva y presupuestaria. Sin hablar del fuerte quebranto social y de la toma de posesión del Consell en el Patronato, arrasando a todos los patronos que, dicho sea de paso, hace ya muchos meses que motu propio deberían haberse ido a sus casitas (o mansiones) con las orejas gachas.
Destino: Para la totalidad de los habitantes de la Comunidad Valenciana, valencianistas o no, el principal objetivo a conseguir sería evitar que una gestión desordenada, arrastrada durante años por los clubes de fútbol, suponga un perjuicio económico para las arcas del dinero común. Además, para una gran parte de ellos, los valencianistas, mantener, en la medida de lo posible una gestión deportiva, social y económica que ilusione al aficionado. Pues bien, al buscar en nuestro particular Google Maps nos aparecen dos itinerarios posibles pero absolutamente incompatibles y, lo peor, sin punto de retorno en ambos casos. Por ello hay que vigilar muy mucho que el camino que se elija para la hoja de ruta nos lleve, sin más sobresaltos, al fin deseado.
Una primera posibilidad podríamos considerarla como ruta corta: Vender la propiedad de las acciones a uno (o varios) inversores, recuperar la inversión, zanjar el riesgo avalado y cruzar los dedos y mirar hacia otro lado. «Tentadora solución. Pero cómo, cuándo, por cuánto y, lo más complicado€ ¿a quién? Opción inversor internacional, magnate ruso, árabe, hindú o chino€ o quizá uruguayo o costarricense. Un riesgo excesivo, pues aunque a la mente nos vienen en seguida los dos o tres ejemplos fiables de un presente glorioso (aunque un futuro incierto y lleno de incógnitas) que todos conocemos€ pero ¿cuántas decenas de ejemplos contrarios conocemos de clubs hundidos, arruinados, vejados, cambiados sus nombres y sus colores, trasladados de ciudad o incluso ya desaparecidos?»  como se expone en el proyecto Savia Nueva.
Porque de la opción del magnate-jeque valenciano de Turís, Poble Nou o Puçol, ya experimentada en épocas pasadas, aunque recientes, y también impulsada por la Generalitat en su momento, mejor ni acordarnos. En cualquiera de los supuestos, y dada la visceralidad del mundo del fútbol, el coste político podría ser altísimo, y tan cercano como lo están, a muy pocas letras, la Hoja de Ruta del H. de P...
O bien ajustarnos al itinerario recomendado de nuestro singular Google Maps: el de la democracia. Democracia, bendita palabra al amparo de la cual elegimos, mediante la norma elemental de una persona=un voto, a estos representantes políticos que, casualmente, se encuentran ahora en la tesitura de poder privarnos en nuestro VCF de ese democrático don. ¿Que también nos podemos equivocar en una elección democrática? Indudablemente, si, pero para ello se articulan (véase al detalle el proyecto Savia Nueva) los mecanismos de control oportunos para que nunca, jamás, vuelva a suceder lo ocurrido en estos últimos años. Señor Fabra, señor Císcar, señor Buch, señor Castellá, ¿a qué temen?
Elegir la propuesta de Savia Nueva como su Hoja de ruta es la manera limpia, sencilla y sobre todo aséptica de dejar que el valencianismo se equivoque por si mismo en la elección democrática de sus dirigentes; porque ustedes, los políticos, no han cesado de errar en cada una de sus intervenciones sobre este asunto. Ustedes recuperen su dinero (nuestro dinero, el de todos los valencianos) aunque sea en varios años y déjenos organizarnos solitos. Y si no tienen del todo claro cómo hacerlo, estamos a su disposición para ayudarles. Pero la posibilidad que se les presenta ahora para dar la definitiva solución al problema del VCF y su nefasta SAD, como en el anuncio, no tiene precio  Para todo lo demás, no sé si bastará con una simple MasterCard.

La (poca) memoria del Tino


ALBERTO SANTAMARÍA. AYER




VALENCIA.
Todavía recuerdo la primera entrevista que pude hacerle a Alberto Facundo 'El Tino' Costa. Era el 1 de julio de 2010. El Valencia estaba a punto de oficializar su fichaje. Apenas restaban minutos para que el club comunicara su llegada a través de la página web y yo había podido contactar con el que, sin duda, era el gran protagonista del día. Lo tenía al otro lado del teléfono. Pero el argentino, que estaba de vacaciones, era un poco reacio a atenderme. Lógico. Su traspaso aún no era público a pesar de que todo estaba cerrado. Al final, un poco a regañadientes, lo convencí. Aquel día, el centrocampista sólo habló para el que fue mi programa.
Tras las tópicas preguntas acerca de si estaba contento, qué conocía del Valencia y el por qué de su apodo, el Tino, desde su Las Flores natal, me contaba una historia. Su historia. El camino del jugador hasta pisar el césped de Mestalla, había sido uno de los más duros que yo había escuchado jamás. Mis ojos crecían como platos al escuchar como un joven Alberto, con apenas 16 años, decidió tirarle un par de narices a la vida. En plena adolescencia salió de Buenos Aires y puso rumbo a Guadalupe. De la mano de un médico amigo de la familia y dueño de un club en esta isla caribeña, probó suerte en una Liga algo más que menor. Allí estudiaba, trabajaba y le pegaba patadas al balón con el sueño de llegar algún día a la Primera División francesa. Y por fin, después de varios intentos fallidos, fichó por el RC París de Tercera. A partir de ahí, el esfuerzo y el sacrificio de un tipo hecho a sí mismo, había convertido su carrera en un cohete hacia el triunfo.
Tino Costa en el momento de retirarse a los vestuarios tras la expulsión

Minutos después de despedirlo tras agradecer su amabilidad, me vino a la cabeza una reflexión. Sin entrar a valorar su rendimiento sobre el campo -apenas había visto de él unos cuantos de videos en youtube defendiendo la camiseta del Montpellier- estaba convencido de que Braulio había fichado a un muy buen chaval. A una persona que, con la humildad por bandera, había tocado la gloria con las manos. Pero de aquel Tino de hace dos años y medio, al actual, existe un abismo. El ya internacional con la albiceleste parece haber perdido la memoria. Con determinadas actitudes, dentro y fuera del terreno de juego, demuestra que, por momentos, ha olvidado sus orígenes.
El gesto que tuvo al encararse con un aficionado mientras se dirigía hacia los vestuarios tras autoexpulsarse ante el Mallorca es inadmisible. Un profesional no puede enfrentarse nunca contra aquel que le paga. Y estoy seguro que el hincha en cuestión perdería los papeles, pero no me vale como excusa. El futbolista tiene que estar por encima de esas cosas y ser consciente que cuando se viste con el murciélago en el escudo, representa a una entidad que está muy por encima de él. Desde fuera da la sensación que el Tino piensa que el mundo está en su contra, que la grada no lo entiende, que el entorno no lo respeta. Pero el respeto se gana sobre el pasto. Con buenos partidos. Y también fuera de él, con su actitud. Y el argentino, desde su 'no venta' al Spartak de Moscú, es otro. Diferente. Peor.
A pesar de todo, estoy seguro de que el mediocentro puede aportar más en el tiempo que le quede en Valencia. Mucho o poco. Pero para conseguirlo tendrá que recuperar los valores de aquel chaval que con 16 años se echó la manta a la cabeza y, con la humildad por bandera, le ganó la partida a la vida. Si lo logra, seré el primero en volver a creer en él. Como en mi primera entrevista. Cree Tino.