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Partidos del Valencia CF

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Plan de entrenamiento

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Martes 24 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc. Miércoles 25 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc. Jueves 26 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc.

ORGULLO

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domingo, 19 de diciembre de 2010

Hoy es un buen día para echar mano de la demagogia

Con los tres puntos en el bolsillo es buen día para protestar. Al Valencia le han perdido el respeto los árbitros. Eso, o que no gusta que hagamos ruido y nos rebelemos ante las injusticias, como la penúltima que sufrimos en el Santiago Bernabéu —digo la penúltima porque habrá más, seguro—. Aunque habrá quien me diga demagogo y esas historias —ya saben que me da igual porque me importan los de verdad, los que comparten mis días—, el penalti que le pitan ayer a David Navarro no se lo pitan, por ejemplo, a Pepe o a Puyol. Ni a Carbalho, claro.

Más demagogia
Y siguiendo con mi demagogia particular, ahora que hablamos de penaltis que no son, el penalti que le pitaron al Valencia en Mestalla el día del Mallorca, al Barcelona en el Camp Nou no se lo pitan. Y al Madrid en el Bernabéu menos. Es más, esos penaltis no se los pitan ni al Atlético de Madrid. Al Valencia sí. (Todo esto lo digo hoy para que no me digan llorón la próxima vez que nos roben. Ale, dedicado a toda la caverna. ¡Vamos Sevilla!).
¡Que hemos ganado!
Antes de ponerme a escribir he dado un vistazo al Twitter, he escuchado mensajes de aficionados en las emisoras de radio y he leído los comentarios de la peña en www.superderporte.es. Como dice el Robe Iniesta, la gente puede decir lo que quiera libre al sol y al viento, pero no me gusta que después de ganar en Anoeta —y con lo mal que se había puesto el partido— estemos a hostia limpia diciendo que si el partido no tapa una mala imagen o que si el Valencia no juega a nada. En lo que a mí respecta no me hace falta una victoria como la de anoche para saber cuáles son los problemas del equipo y de dónde emanan —es más, creo que lo he dicho demasiadas veces—, pero, chico, con los tres puntos de anoche estamos en zona Champions y esperando al Villarreal con la moral alta para eliminarlo de la Copa. Para una vez que tenemos suerte, ¿qué necesidad tenemos de estar peleándonos?

Bravo por la música
Sin duda uno de los mejores fichajes del Valencia en los últimos años es el de Miguel Ángel Moyà. Si se hubiera fichado a Bravo —como quería Emery, por cierto— ayer no habríamos ganado. No me gusta Juan Pardo, pero «Bravo por la música».

Sobre Stanke
Si es cierto —que no lo dudo— que la opción de compra que tiene el Valencia sobre Stankevicius es de un millón y medio, y si es cierto también que tiene una ficha bajita, y si es cierto que el club no tiene un duro, si yo mandara a partir de ahora estaría muy pendiente del lituano. Tiene cosas interesantes como central; obviamente va bien por arriba y con el balón en los pies no es tan malo como parece. No digo que sea la solución a los problemas en defensa, digo que puede estar en la plantilla sin problemas. Es un jugador que suma. Ah, del Tino Costa ya no sé qué decir.


´Los jugadores han estado con ganas ante un buen rival´

El entrenador del Valencia Unai Emery ha celebrado sin matices el triunfo de su equipo en Anoeta ante la Real Sociedad en un partido que ha calificado de "parejo" y en el que su equipo "ha sufrido".

El entrenador vasco, tras el encuentro, ha negado que sus jugadores estuvieran en tensión por la dura semana que han tenido tras empatar ante el Osasuna y ha dicho que les ha visto "con ganas" ante un "buen rival".

Ha adelantado Emery el alcance de las lesiones de César y David Navarro, al desvelar que el portero tiene un esguince de rodilla y el defensa molestias musculares, razones por las que fueron sustituidos.

Disgustado de ha mostrado por contra Martín Lasarte que ha sido muy gráfico al reconocerse "jodido" y declinar, por el disgusto, hacer una valoración de lo que ha sido el año 2010 para su equipo y para el club con el ascenso a Primera.

"Empezamos ganando injustamente porque no habíamos hecho méritos. En la segunda parte generamos más y un error nos costó caro", ha declarado Lasarte.

El técnico uruguayo ha destacado que la Real "fue superior" y se mostró convencido de que nadie recordará la buena imagen de su equipo y sí se acordarán "del punto que se perdió".



http://www.superdeporte.es/valencia/2010/12/19/jugadores-han-ganas-buen-rival/114532.html

En Champions con agonía

Otra vez en Champions. No es que sea a estas alturas de temporada excesivamente importante, pero tal y como se había puesto la semana, acabar el año en zona de privilegio el año supone desde luego un premio del que hay que sacar la máxima rentabilidad. Aunque el Espanyol está empatado a puntos, los blanquinegros superan al conjunto catalán en goles y el detalle cobra una importancia sublime porque el equipo había entrado en una dinámica que podía haber acabado en una situación bastante peligrosa.
El Valencia salió vivo de Anoeta aprovechando un arranque de imaginación en tiempo añadido, lo que da a entender lo mal que se llegó a poner el panorama. El partido no fue ni mucho menos para sacar pecho, más bien para todo lo contrario, pero como al fin y al cabo lo que importa son los puntos, se da por bueno. A Emery, no obstante, le toca la papeleta de hacer un análisis crítico de la imagen que ofreció ayer su equipo en uno de los encuentros más grises de toda la temporada.
De cómo empezó el partido al final de la primera mitad hubo una notable diferencia. Aunque la Real Sociedad se le subiera a las barbas a los valencianistas, el golazo de Tino Costa no pudo llegar en mejor momento para que la tregua sirviera para tomarse un respiro más que necesario.
Lo más curioso del arranque fue que Ricardo Costa dispuso de una de esas oportunidades que parece imposible errar. Lo que podría haber significado el 0-1 para el Valencia se convirtió en una agonía tremenda que a punto estuvo de echar todo por la borda.
El encuentro se complicó de tal forma que hasta el árbitro quiso tener su porción de protagonismo y convirtió un salto de cabeza de David Navarro para despejar el balón en un penalti tan sospechoso como criticado pro todos los futbolistas.
A Emery le sirvió el 4-4-2 inicial para poner en escena un guión que invitaba a pensar que el Valencia salía decidido a Anoeta, no sólo a no dejarse intimidar, sino a buscar unos puntos que sirvieran de sutura para todas las heridas que se han abierto durante toda la semana.
El planteamiento más lógico acabó transformándose casi en un desbarajuste ideal para el conjunto donostiarra, un equipo tan voluntarioso y entregado a la causa que se autoinyectó optimismo conforme los valencianistas se empeñaron en complicarse la vida.
Nadie podía imaginar que tras ese golpeo de Ricardo Costa a las nubes cuando estaba a tan solo un par de metros de Bravo, el choque podía desembocar en un amago de crisis que dejó al equipo de Emery prácticamente entregado, sobre todo en defensa y especialmente por el lado de Mathieu.
El penalti que apreció Iglesias Villanueva y que convirtió Xabi Prieto con un toque sutil desnudó la frágil moral de los valencianistas en esta fase del partido. Si detrás se padecía más de la cuenta, delante los de Emery ignoraban por completo el juego exterior y ni la voluntad de Mata era capaz de sacar partido de la mayor calidad.
A Joaquín se le veía, por ejemplo, demasiados minutos en la izquierda. Mata iba de aquí para allá, mientras que Soldado y Aduriz trataban de buscarse la vida sin conseguirlo. Para que no faltara tampoco de nada, César volvió a salvar un remate del inquieto Zurutuza.
En una valiente salida se llevó un buen viaje de Llorente. El delantero no tuvo la menor duda y metió el pie, dándole al guardameta valencianista y dejándole bastante tocado y enfadado. Ingrediente que venía a contribuir a que el partido se fuera zambullendo justo donde quería la Real Sociedad. El partido adquirió un tono más abrupto que de calidad, y ahí quien tenía todas las de perder era lógicamente el Valencia.
Menos mal que en una falta un tanto escorada al borde del área, Tino Costa le puso tanta fuerza como fe y metió un zapatazo que se coló con la única oposición de la mirada de Bravo, impotente ante el obús del argentino. Lo más curioso de todo es que eso llegó en tiempo de prolongación transformando una situación de lo más agónica en esperanzadora para los valencianistas. A Unai, hasta ese momento, no le llegaba la camisa al cuello. La única duda residía en saber si en el cuarto de hora de profunda reflexión el equipo iba a ser capaz de lograr la primera remontada de la temporada.
Pues bien, quedó bastante patente en los compases iniciales que las cosas iban a continuar por el mismo camino. Mal para el Valencia y bien para la Real. Las aspiraciones de ambos equipos eran acabar con empate. Los locales se adaptaron mejor a la situación, a los que evidentemente el resultado casi les podía saber a triunfo.
Y como ya se sabe que cuando las cosas no empiezan bien lo único que puede pasar es que se sigan torciendo, a Emery no le quedó más remedio que poner parches de urgencia ante los problemas que mostraron César y David Navarro. El meta, que había reaparecido precisamente ante Osasuna después de una lesión que se había prolongado durante varios partidos, tuvo que dejar el campo en el minuto 51 con un esguince de rodilla. Brindaba así otra oportunidad a Guaita y reabría el debate.
Lo del central también restó combinaciones de mayor provecho para el Valencia porque el técnico puso en su sitio a Stankevicius. David Navarro se marchó con molestias en los isquiotibiales. A Emery sólo le quedaba de esta forma una bala en la recámara para echarle más imaginación de lo visto hasta ese momento al equipo.
Finalmente quemó esa bala con Vicente, siendo Mata el sacrificado, y la verdad es que el valenciano no aportó mejoría alguna en un juego exterior que siguió brillando por su ausencia. En el intercambio de golpes en que se convirtió el partido, fue incluso la Real la que pudo sacarle más rentabilidad con un par de acciones claras de gol que no hicieron daño a Guaita por muy poco.
En el lado opuesto, Soldado y Aduriz seguían tan desaparecidos como al principio. Sólo la mágica jugada que se inventó el vasco en tiempo añadido sirvió como un premio sublime y totalmente inexperado para el Valencia.