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Martes 24 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc. Miércoles 25 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc. Jueves 26 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc.

ORGULLO

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jueves, 22 de marzo de 2012

Ridículo del Valencia contra el colista


Jordi Alba se lamenta tras una ocasión fallada de su equipo ante el Real Zaragoza 

FOTOS DE CARLOS REYES.


Este Valencia, definitivamente, es un misterio indescifrable, un tormento surrealista para sus aficionados. Apenas tres días después de sentar cátedra en San Mamés, y tumbar con una sobrada batería de argumentos al Athletic Club, el conjunto de Unai Emery se dejó (nuevamente) remontar en Mestalla, pero esta vez se encargó de complicar el guión hasta lo kafkiano. El Zaragoza, hundido y resignado colista con una honda crisis institucional, levantó un partido en el que empezó perdiendo y en el que tuvo que jugar durante casi 70 minutos con inferioridad numérica, con las expulsiones de Álvarez en la primera mitad y Zuculini en el tramo final. Ni con esas fue capaz un Valencia tan voluntarioso como previsible y lánguido para levantar la situación, ante el asombro de un estadio, primero paciente, pero que acabó encolerizado con su equipo, y gritando "fuera fuera" al palco, donde Manuel Llorente, hierático y con la mirada perdida, aguantó el chaparrón.

El Zaragoza respondía a un engañoso perfil de colista, propio del drama de los equipos grandes metidos en situaciones comprometidas, ante las que no saben reaccionar. No es una contienda para la que esté diseñado, ni para la que probablemente sirvan muchos de sus futbolistas, pero no deja de ser un grupo competitivo, especialmente con un marcador igualado. La velada arrancó entonada. El Valencia encontraba huecos con mucha facilidad, especialmente por la banda derecha, donde las combinaciones entre Pablo y Barragán, con el apoyo de Soldado, caído al costado, siempre creaban superioridad. A la tercera aproximación, en solo diez minutos de partido, llegó el gol valencianista. Soldado, muy combativo, robó la pelota, trianguló con Barragán y cedió a Pablo, que remató de primeras a gol. El tanto debió ser anulado, porque Aduriz, aunque no participase de la jugada, obstruía el ángulo de visión del meta visitante Roberto.

Sería la primera de las muchas decisiones discutibles del colegiado Del Cerro Grande, que sí acertó en cambio con la expulsión del lateral visitante Álvarez, que era el último defensa cuando empujó a Aduriz en la frontal. El Valencia no podría saborear por mucho tiempo su superioridad numérica ni la del marcador, con el penalti con el que fue castigado a la media hora por Del Cerro Grande. Una jugada que ni los propios zaragocistas protestaron. Un centro desde la izquierda que acaba estrellándose en el brazo de Aranda, en su intento de remate ante la oposición de su marcador Dealbert. El colegiado, ante la incredulidad de un Mestalla con media entrada, vio manos del central. Apoño, todo un especialista, engañó con habilidad a Guaita y dio inicio a un nuevo partido en el que el Valencia no sabría poner orden en lo que quedó de primera parte. El juego se contaminó con interrupciones y con Soldado traicionado de nuevo por su temperamento, al ser sacado fácilmente de sus casillas por Paredes. El central le provocó su primera amarilla y a punto estuvo de cocinarle la segunda.

El delantero valenciano templó sus pulsaciones, volvió al partido y protagonizó una de las dos claras ocasiones con las que el Valencia, a trancas y barrancas, contó antes de marcharse al descanso. En la primera, remató de espuela un centro desde la izquierda, bien desviado por Roberto, muy atento en la colocación. Aduriz tuvo su tercera opción clara en la primera mitad con un cabezazo, buscando el palo contrario, después de un buen envío de Barragán, de nuevo muy aplicado en tareas ofensivas. La pelota se marchó fuera por muy poco.

Solo había un encuentro imaginable para la segunda mitad. El Valencia tenía que encerrar, como así sucedió, al Zaragoza, que se defendió con todo el coraje posible. Los jugadores contaron con el apoyo decidido de Mestalla, con buena conexión con el equipo tras la alegría de San Mamés pero a quien acabó enfureciendo. Con dos delanteros sobre el campo, el guión fue claro. Parejo, no tanto Jonas -desubicado en un extremo- surtió de balones a las dos bandas, en las que aparecían Barragán y Mathieu con el objetivo de ensanchar a la defensa rival y centrar balones al área. Con esa previsibilidad, los remates forzados de Aduriz y Soldado morían blandos en los guantes de Roberto, por lo que Unai buscó más improvisación con la entrada de Jordi Alba y Feghouli, dos jugadores eléctricos cuya salida al campo fue muy bien recibida por la grada. Antes, todo Mestalla, y un enfervorecido Unai, reclamaron penalti por unas posibles manos de Djumovic. El Zaragoza no podía apenas ni respirar y Manolo Jiménez vio necesaria la entrada de Obradovic y Luis García para ganar tiempo con algún contragolpe. Lo que el técnico visitante ni ningún espectador imaginaba era que el Zaragoza acabaría dando la vuelta al marcador. Lafita recogió un mal control de Dealbert e hipnotizó la pelota ante el castellonense y Rami hasta ver la entrada de Apoño, un excelente pateador que vio mal colocado a Guaita y mandó la pelota a la escuadra.

Un golpe demasiado fuerte para este Valencia, que se mostraría incapaz de meterle mano a un Zaragoza exhausto, desfallecido entre rampas, y que acabó con nueve sobre el campo con la expulsión de Zuculini. Todos los intentos de remates parecían, además, gafados. Incluso antes del pitido final, Mestalla dedicó su segunda pañolada del año, con los gritos más dirigidos al palco y no tanto al banquillo, buscando respuestas para explicar lo que nadie entiende, el misterio indescifrable de este Valencia.


No voy a comentar nada de este partido porque parece un calco al anterior disputado en mestalla contra el Mallorca .
El equipo maño muy inferior a los de mestalla lograron ayer llevarse los 3 puntos del coliseo valencianista,pese a jugar con uno menos casi mas de una hora y con nueve los últimos minutos de partido;el vcf muy superior durante todo el encuentro no encontró hacer valer su superioridad y con un error defensivo acabo perdiendo un partido que no lo debía de haber perdido.



Rueda de prensa Valencia cf - Real Zaragoza


M. Jiménez: ´No podemos sacar pecho, somos los últimos´


Manuel Jiménez Jiménez 

Manolo Jiménez, entrenador del Zaragoza, señaló tras el triunfo de su equipo en Mestalla, que pese a la importancia de los tres puntos logrados en Valencia, deben seguir luchando con la misma intensidad en cada partido hasta el final, ya que recordó que son los colistas.

El técnico andaluz elogió el pundonor de su equipo, que jugó en inferioridad numérica más de una hora, y destacó que "sería una pena estar descendido a un mes vista. Nos debemos a nuestra sufrida parroquia, pero pese al triunfo no quiero mirar más allá, sería sacar pecho y no queremos sacarlo porque somos los últimos".

"Ha sido una victoria importante ante un gran equipo y ha llegado por casta y coraje de un equipo que ha jugado 70 minutos con diez ante todo el potencial del Valencia en su campo. Nada se ha reservado y estos jugadores merecían una victoria como esta", añadió.

Cuestionado por si este triunfo puede ser un punto de inflexión, Jiménez matizó que puede ser "un punto de motivación y como siempre hablamos es el mejor analgésico que podemos tener para el domingo, aunque la victoria ha salido cara con Abraham lesionado, y Álvarez, Zuculini y Lafita fuera del próximo partido, pero ha merecido la pena el esfuerzo".

Respecto a la polémica actuación arbitral de Delcerro Grande, Jiménez apuntó que "nuestra expulsión es injusta, igual que ha habido algún que otro error. Es difícil pitar. Pero ha habido muchas cosas extrañas no solo el penalti", subrayó.

"El Valencia es grande pero se ha visto sorprendido por un colista que ha tenido orgullo. El Valencia ha tirado de todo lo que tiene para ganar, pero nosotros hemos sabidos sufrir y marcar al contragolpe para ganar el partido, aunque el Valencia pudo marcar en cualquiera de las muchas ocasiones que tuvo", reconoció.


Emery: ´Devolveremos los pañuelos al bolsillo´


Unai Emery 

 Decepción por la derrota, pero confianza en darle la vuelta a la situación. El Valencia volvió a perder en Mestalla un partido que empezó ganando y ante un Zaragoza que acabó con dos jugadores menos. «Hemos hecho un partido para ganarlo… si hubiéramos acertado. No lo hemos hecho y no hay excusas, el Zaragoza también ha hecho un gran trabajo defensivo con uno menos», aseguró Unai Emery, que confesó estar preocupado por la falta de efectividad del Valencia. Unos problemas para los que tiene una solución: «Debemos hablar poco y trabajar mucho… y que se vea en el próximo partido».

En estos momentos difíciles, el técnico del Valencia quiso mandar un mensaje positivo a la afición: «Vamos a seguir trabajando y creyendo. Nos levantaremos, los pañuelos que nos han sacado los devolveremos al bolsillo, creo en el equipo y en las soluciones. Iremos buscando las soluciones. Tengo que hacer una apuesta… y mi apuesta es que el equipo se va a recuperar en Mestalla. Esos pañuelos de aquí al final estarán en el bolsillo. Los objetivos están bien marcados y estoy seguro que los conseguiremos, tengo fe, fuerza y lo vamos a conseguir. La temporada que viene el Valencia jugará Champions». «Ahora que la derrota nos duelo mucho, ya estoy levantándome, preparándome para el Getafe, no podemos perder la perspectiva», explicó el entrenador vasco, que comentó que el equipo controló el partido y que por momento su juego fue «sólido» ayer en el encuentro disputado como local, donde más problemas están teniendo, aunque «la realidad es el resultado, pero no podemos perder la perspectiva, si haces diez ocasiones y el otro dos, aunque no ganas, creemos que el problema es puntual y nos levantaremos».

Mestalla volvió a perder la paciencia por la derrota del equipo, muy similar a la del Mallorca y Sevilla. Una ansiedad que comentó que deben controlar: «La afición no tiene esa obligación, pero nosotros sí, somos profesional y debemos controlar la ansiedad». «Debemos manejar esto, vamos a generar situaciones y circunstancias para que lo dominemos —la ansiedad—. Soy optimista. En cuatro años y medio hemos asentado en Mestalla una base solida para generar juego y ganar, y hay que refrendarlo», confesó un Emery, que a pesar de su optimismo, aseguró que entiende el enfado de los valencianistas: «Entiendo la posición final de la gente. Está en nosotros dar una alegría como la de domingo en Bilbao pero aquí en casa. Hemos hecho un equipo ofensivo, hemos dominado al Zaragoza, pero siempre pueden tener alguna ocasión y la han encontrado». «Ha sido una derrota muy difícil de digerir, por la claridad que había para ganar el partido y se nos ha escapado», añadió.

¿Por qué no se gana? El técnico comentó al respecto que la falta de efectividad de cara a puerta fue clave, aunque también habló del ´miedo´ del equipo cuando las cosas salen mal: «Lo primero porque no hemos marcado las ocasiones y, luego, por el dominio de la situación. Cada vez que se falla es un palo y la suma de esas circunstancias más palo es, debemos manejar esas situaciones». Respecto a la actuación arbitral, el entrenador comentó que no fue decisiva, y explicó que «independientemente de lo que ha pitado, un penalti y una expulsión, una para cada uno, vamos a dejarlo ahí», aunque confesó que el cuarto árbitro le amenazó con expulsarle.

El Valencia alivia la depresión con una gira por Estados Unidos

 



El Valencia continúa con su proceso expansivo. Si el primer paso en la exploración de nuevos mercados llegó de la mano del acuerdo de patrocinio con Jinko Solar, dentro de dos meses el equipo se lanzará a la conquista de Estados Unidos. Será la primera vez en sus 93 años de historia en que el club de Mestalla juega en Norteamérica.
Cuando la Liga haya bajado el telón, y dos semanas después de la disputa de la final de la Europa League, en la que esperan estar los hombres de Unai Emery, el Valencia iniciará una gira de diez días. Para esa estancia en Estados Unidos ya ha cerrado la disputa de dos amistosos ante sendas franquicias de la MLS, Portland Timbers y Houston Dynamo. El primero se jugará el día 23 y el segundo el 31, ambos a las 19:30 (seis horas más en España).
En principio está comprometida la presencia en la gira de todo el equipo, excepto las ineludibles ausencias de los internacionales que disputen la Eurocopa en Polonia y Ucrania el próximo verano. Habrá que ver si, al menos para suplir la ausencia de estos, Emery (o quien se siente en el banquillo) cuenta con futbolistas del filial y da más minutos a los canteranos.
El Valencia viajará a Estados Unidos el 21 de mayo y, salvo cambio de planes, regresará a España tras los dos amistosos para iniciar ya las vacaciones estivales. El presidente, Manuel Llorente, manifestó ayer su satisfacción por esta iniciativa destinada a expandir la marca Valencia CF.
«Es un paso más para esa internalización del club en la que estamos trabajando. Para nosotros, es un orgullo que la MLS haya contado con el Valencia, en dos ciudades además con gran tradición futbolística, como Portland y Houston», añadió el presidente del Valencia.
Entre las curiosidades de la gira figura el hecho de que uno de los futuros rivales, el Houston Dynamo, al margen de su peculiar nombre, luzca habitualmente camiseta naranja, el color con el que más se identifica el valencianismo, vinculado a los últimos éxitos del club de Mestalla.
En el aire queda la posibilidad de que Estados Unidos no sea el último destino turístico blanquinegro. El día en que se oficializó el acuerdo con Jinko Solar ya se apuntó el desplazamiento de una delegación valencianista a China, con el objetivo de agradecer el apoyo de una firma con la que se espera prorrogar el contrato por una o dos temporadas.