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Plan de entrenamiento

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Martes 24 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc. Miércoles 25 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc. Jueves 26 de mayo | Entrenamiento a las 11h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc.

ORGULLO

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miércoles, 17 de octubre de 2012

Albelda: ´Aquí todos podemos dar más´

El capitán respalda a Pellegrino y hace autocrítica porque han tenido "errores de concentración muy evitables"




XEXU ARRIBAS

"Desde mi punto de punto de vista todos los jugadores podemos dar un poco más, no creo que estemos en nuestro mejor nivel". Palabra de capitán. David Albelda ha vivido desde fuera los últimos partidos del Valencia CF por culpa de una lesión. Los flojos resultados han hecho dudar del proyecto de Mauricio Pellegrino pero, en la línea de muchos jugadores, ha querido repartir responsabilidades siendo autocrítico con la respuesta del equipo dentro del campo. El centrocampista tiene claro que están cometiendo "errores de concentración muy evitables".
El '6' del VCF ha querido dejar claro que "la culpa de lo bueno y de lo malo es de todos" y que lo importante es "estar juntos hasta el final". Un mensaje de unión en un momento en el que la figura de Mauricio Pellegrino se ha visto golpeada por los resultados. "Me parece injusto cargar todo sobre la figura del entrenador y sobre todo cuando son errores corregibles por nuestra parte". En cualquier caso, el veterano futbolista cree que el equipo también ha tenido fases buenas y espera que pronto lleguen las victorias porque ayudarán a salir adelante. "En el VCF la urgencia es el día a día y lo importante es ir sacando victorias para mejorar porque desde las victorias siempre es más fácil".
La tercera plaza y los rivales a batir
Mirando al futuro, Albelda lamentó que ahora que el equipo está lejos de la tercera plaza se valore el trabajo de las últimas temporadas. "Otros años no valoramos en su justa medida el quedar terceros porque siempre se vendía el intentar llegar a Barcelona o Madrid, que sí es una de las misiones que también tienen más equipos, y ahora que no nos han acompañado los resultados echamos de menos estar ahí". En este sentido señaló que "Atlético, Sevilla y Málaga tienen punta de que van a ser rivales muy duros para estar en la zona Champions".
La crisis y los fichajes
Preguntado sobre la situación económica del club, el medio miró al pasado para explicar la situación actual. "Se nos vendió que éramos los más ricos del mundo y ahora lo estamos pagando. No queda más remedio que hacer frente a esa deuda económica y lógicamente se toman decisiones impopulares pero para eso hay un presidente". Una crisis que afectará a los nuevos fichajes, aunque Albelda no cree que sea cierto que se vayan a reforzar hasta tres puestos en el mercado invernal. "No me lo creo y si se traen seguro que no serán de mucho coste porque me parece que el Valencia no se lo puede permitir".

Sin Liga de Campeones hay que vender jugadores

Manuel Llorente anuncia que el valor patrimonial del Valencia ha aumentado en 50 millones de euros

Soldado y Jonas son de los jugadores del Valencia con más mercado


EFE

El presidente del Valencia, Manuel Llorente, acompañado de los consejeros Jose García Roig y Vicente Gil, explicó este martes  durante un almuerzo informativo con la prensa, que el valor patrimonial del club ha aumentado en 50 millones de euros respecto al que tenía cuando se firmó la operación financiera con Newcoval, que se rompió hace unas semanas.
El objetivo de la reunión fue explicar a los medios de comunicación la situación económica que vive la entidad ante la próxima Junta General de accionistas del próximo 9 de noviembre, así como aclarar las dudas que puedan haber surgido tras los últimos movimientos del club, como la reducción de capital social.
Tras romperse la operación inmobiliaria prevista con Newcoval y Bankia, con la que preveían reducir su deuda y poder reanudar las obras del nuevo estadio, Llorente explicó que después de que el club cumpliera con los requisitos que se le exigió en esta operación el valor patrimonial del club ha aumentado en 50 millones de euros, según un estudio realizado por una empresa ajena al Valencia CF. Este incremento patrimonial viene motivado por la actuación estratégica en la ciudad deportiva de Paterna o el valor terciario del nuevo estadio.
Después de que esta operación no haya prosperado, el Valencia se haya inmerso en unas negociaciones con Bankia para refinanciar la deuda que mantiene con esta entidad financiera en las mejores condiciones para el club respecto a los plazos y el interés a pagar.
Llorente insistió en la buena sintonía existente entre ambas partes y señaló que alcanzarán un acuerdo definitivo antes del 27 de diciembre, fecha en la que el Valencia CF debe acometer el pago de 219 millones de euros.
Tras defender la gestión económica del club del actual consejo, y señalar que se ha reducido la deuda de 550 millones a los 370 millones de euros actuales, se reconoció que la situación de la entidad sigue siendo complicada, aunque se insistió en que el Valencia sigue generando ingresos y cumpliendo con sus compromisos.
Además, se indicó que la deuda se podría haber reducido aún más, pero que no se ha hecho para poder mantener un equipo competitivo, ya que se destacó la importancia presupuestaria que supone entrar cada año en la Liga de Campeones, por lo que se reconoció que de no entrar esta temporada se tendría que recurrir a la venta de jugadores.
Sobre la reducción de capital social, se insistió en que están obligados a ello por ley, ya que los fondos propios del club están por debajo de los dos tercios debido a las pérdidas anteriores acumuladas, y de no realizar esta reducción el club entraría en causa de disolución.
Sin embargo se insistió en que la reducción del cincuenta por ciento cien es del valor nominal de las acciones, pero que eso no significa que haya bajado el valor de los títulos.
Sobre la situación de la Fundación, que debe hacer frente el próximo 27 de noviembre al pago de 5,6 millones de euros a Bankia, en concepto de intereses por el préstamo de 81 millones que mantiene con esta entidad bancaria, se apuntó que se estudian diferentes soluciones y que no se ha tomado una decisión definitiva.
Ante las dificultades de la Fundación para poder hacer frente a este pago, se especuló sobre la posibilidad de que el Valencia CF realizará un reparto de beneficios entre sus accionistas.
Sobre este aspecto, el presidente valencianista señaló que esta es sólo una de las distintas posibilidades que se barajan, que no hay una decisión tomada, y aseguró que este punto no se tratará en la Junta General de Accionistas.
En cuanto a la reanudación de las obras del nuevo estadio, se explicó que una vez se llegue a un acuerdo con Bankia para la refinanciación de la deuda se trabajará para buscar soluciones lo antes posible, ya que se indicó que actualmente no sólo no genera ingresos sino que provoca gastos.
Se señaló que el club no podría soportar en estos momentos una nueva línea de crédito para acabar las obras de un estadio cuyo presupuesto inicial era de 370 millones de euros, del que se ha ejecutado el 45 por ciento (164 millones) y se han pagado ya 146 millones. Según las estimaciones de club serían necesario 145 millones más para poder acabar las obras.

http://www.levante-emv.com/deportes/2012/10/16/liga-campeones-hay-vender-jugadores/944517.html

Al Valencia le cuesta 480.000 euros al año el nuevo estadio pese a estar parado


El club asume que no hay fecha para reanudar las obras, con un alto coste de mantenimiento

ANTONIO BADILLO , | VALENCIA.-
Al Valencia se le acabaron las prisas. La carrera contrarreloj para reiniciar las obras del nuevo estadio concluyó el día en que se rompió el acuerdo inmobiliario con Newcoval. En diciembre se habló de mayo, en mayo de septiembre y en septiembre de diciembre. No volverá a ocurrir. El club ha decidido que no habrá más plazos que los que marque el sentido común, ni se embarcará en un nuevo crédito que elevaría a 20 millones anuales el gasto financiero, algo inasumible para una sociedad con 377 millones de deuda. Las máquinas seguirán apagadas sine díe en el solar de la avenida de las Cortes.
No es una buena noticia para el Valencia, asfixiado por las servidumbres que genera un proyecto mastodóntico. Con las obras paradas, el club sigue pagando 480.000 euros al año en concepto de mantenimiento y vigilancia. Y todavía puede darse por satisfecho, ya que con la anterior tarifa el gasto por este concepto rondaba el millón de euros. Si a ello añadimos que reforzar los anclajes provisionales que estaban a punto de caducar costó 1,3 millones o que ya se ha desembolsado 142 por la estructura construida, no resulta complicado entender el colapso económico.
El Valencia no retomará las obras hasta que su deuda alcance unos niveles sostenibles. A pesar de que el consejo ha conseguido reducir en 60 millones el presupuesto inicial del estadio, todavía habría que abonar 145 millones para concluirlo, al margen de los 17 más IVA que se debe a las constructoras. De no ser por un problema técnico, se podría dar otro recorte al gasto. Las características de la cimentación impiden que la cubierta repose sobre la grada, lo que sería más económico. Por lo tanto, no queda otro remedio que construirla desde el suelo.
Con las obras del nuevo estadio congeladas, la prioridad para Llorente pasa por cerrar el acuerdo de refinanciación de la deuda asumida con Bankia (219 millones). Aunque sin aportar datos, el club desliza una imagen de total tranquilidad. Tiene hasta el 27 de diciembre para pactar un interesés y periodo de pagos razonable. Además, tras las primeras conversaciones con la entidad financiera reina el convencimiento de que ésta no pedirá un aumento de las garantías. Llorente espera que Bankia valore la capacidad del Valencia para generar ingresos, demostrada con la drástica reducción de la deuda en 173 millones desde 2009.
Paralelamente a estas negociaciones, la junta general del 9 de noviembre aprobará la reducción de capital impuesta por la Ley de Sociedades Anónimas. Mientras el acuerdo con Newcoval tuvo vigencia, el club logró esquivar este impopular trámite. Una vez completado el cuento de la lechera, no queda otra alternativa. Sin embargo, el consejo desdramatizará ante sus socios el paso dado. Y lo hará ciñéndose a la peculiar idiosincrasia del fútbol. Cierto es que el valor nominal de las acciones del Valencia pasará de 48 a 24 euros. Pero los informes de la CNMV vienen constatando desde hace tiempo que su valor contable es cero, como corresponde a una sociedad quebrada, y eso no ha impedido venderlas a 60 euros. El precio al final lo marca el mercado, y quien compra acciones del Valencia no busca hacer fortuna.
De lo que no se hablará en el cónclave social es de la fórmula para inyectar dinero a la Fundación. El máximo accionista del club ha de pagar 5,6 millones de euros a Bankia antes del 27 de noviembre, o del 27 de febrero si consigue cerrar la nueva prórroga trimestral que en estos momentos negocia. El reparto de dividendos entre los socios es la más llamativa de las alternativas barajadas, si bien ni está ya acordada ni tiene preponderancia sobre otras posibles soluciones.
Lo que sí garantiza el Valencia es que, de un modo u otro, acudirá al rescate de la Fundación. Aunque sólo sea por coherencia. No olvida este consejo que la entidad que preside Társilo Piles sacó al club de las garras de Dalport y evitó así el riesgo de que este grupo inversor lo vaciara patrimonialmente antes de intentar revenderlo a la Generalitat. La otra vía que entonces se barajó, el concurso de acreedores, habría supuesto para los actuales gestores el paso previo a la liquidación.
Lejos del dramatismo de aquellos tiempos, Llorente minimiza el impacto del fracaso del 'plan Bankia', a pesar de que habría dejado la deuda en 220 millones con el estadio ya acabado. Esas negociaciones llevaron al Consell a impulsar una Actuación Territorial Estratégica (ATE) que no ha sido baldía. Hoy las parcelas del viejo Mestalla valen 50 millones de euros más que cuando se gestó la operación con Newcoval, según los estudios encargados por el club a una empresa de tasación. El solar vuelve a tener un precio de 225 millones, que coincide con la hipoteca, frente a los 175 que tenía antes de la ATE. Esa fue la mejor oferta que presentó Richard Ellis mientras tuvo la exclusividad de la operación. Además, ahora hay menos limitaciones a la hora de vender el solar.
Llorente presumirá ante los socios de una austera gestión económica. Recordará que tomó un club con 550 millones de deuda y lo tiene ya en 377. Que de los 50 millones que prestó Fomento Urbano de Castellón para poder pagar a la plantilla sólo quedan seis pendientes. Que la UTE ya ha cobrado 38 de los 55 millones que se le debían. Y que se ha alcanzado el equilibrio presupuestario, como demuestran los beneficios de 1,5 y 4,5 millones de esta temporada y la próxima.
El problema para el Valencia puede llegar lejos de los despachos, en el terreno de juego. El permanente paseo por el alambre es sólo sostenible mientras el equipo dispute la Champions League. Todo el dinero que no llegue a través de competiciones deportivas habrá que obtenerlo con venta de futbolistas, ya que el capítulo de ingresos caería de 106 a 90 millones. Un simple dato explica el agujero que esto supondría. Sólo en impuestos, el Valencia desembolsó la pasada temporada 39 millones de euros.
Y ahí se cierra el círculo, porque esta ley que une los despachos con el césped imperará hasta que el club consiga concluir las obras de la avenida de las Cortes. El nuevo estadio generará unos ingresos adicionales de 15 millones, cifra alejada de los 30 que se calculó en tiempos de bonanza, pero igual de valiosa.
Mientras las máquinas estén paradas, tendrá que mantener vivo al Valencia un vestuario que ha sufrido en sus carnes los efectos de la crisis. Una plantilla cuyo coste salarial ha pasado en cinco años de 107 a 76 millones, a pesar de que el incremento del IRPF ha tenido una incidencia de 3,3 millones en las arcas blanquinegras, ya que los contratos más antiguos están negociados en neto. Para ello será importante reactivar a la afición, lo que se traducirá el año próximo en un abaratamiento de los abonos.

El consejo del Valencia CF descarta pagar dividendos y deja en el aire a la Fundación

J. CLEMENTE / H. GÓMEZ. HOY El club no repartirá los beneficios como había planeado y mantiene las dudas de cómo pagará la fundación a Bankia





VALENCIA. El Valencia CF no llevará a la junta de accionistas del próximo 9 de noviembre el pago de dividendos como solución a la crisis de la Fundación Valencia CF. El club ha desechado esta opción al menos a corto plazo, con lo que deja en el aire el pago de los intereses que tiene que afrontar la fundación, propietaria del 70% del capital del club, por el préstamo de 81 millones de euros que mantiene con Bankia.
La sociedad que preside Manuel Llorente ha optado por rechazar una opción que tenía sobre la mesa y que presentaba dudas relevantes, especialmente por lo paradójico que repartir los beneficios obtenidos este año. 5,32 millones de euros, según las cuentas consolidadas, cuando el club tiene que afrontar, sin fondos, el vencimiento del préstamo de 225 millones de euros a Bankia a finales de diciembre.

En la junta sí que se afrontará la reducción de capital en 50,58 millones de euros para restablecer el equilibrio patrimonial. Esta operación permitirá al club limpiar de su balance las pérdidas acumuladas de ejercicios precedentes, que asciende casi a esos 50 millones de euros.

Si bien el consejo de Valencia trasladará a la junta que la reducción de capital se hace para cumplir con la ley de sociedades anónimas sobre el equilibrio de las cuentas (el auditor lleva dos ejercicios pidiendo al club que atienda esta obligación), distintas fuentes tanto financieras como del entorno del club apuntan a que con esta operación se facilitaría un reparto de beneficios que, sin limpiar las pérdidas pasadas, sería imposible.
Manuel Llorente y Társilo Piles, presidente del Valencia CF y de la Fundación VLC respectivamenteEl consejo del Valencia, en todo caso, sigue buscando soluciones para que la Fundación Valencia CF pueda pagar los intereses en la fecha prevista o, incluso, lograr un aplazamiento, lo que podría posibilitar el pago de un dividendo a cuenta del ejercicio actual, en el que se prevén unos beneficios netos de 4,3 millones de euros, para lo que sería necesario el acuerdo de la junta de accionistas.

En caso de que la Fundación no atendiese el pago de los intereses, cinco millones de euros, el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), que actúa como avalista, debería hacer frente tanto al pago de esa letra como al más que posible vencimiento anticipado del crédito, cuyo capital no se debe amortizar hasta 2014 y 2015 en dos plazos de 40 millones de euros.

La Generalitat está observando el proceso con extrema preocupación puesto que en su situación actual tener que pagar 80 millones de euros por un préstamo impagado de la fundación sería un verdadero problema. El Consell tiene claro que, de llegarse a esa situación, ejecutará la garantía que tiene depositada por el aval: las acciones del 70% del Valencia CF.

CONFIANZA EN REFINANCIAR EL PRÉSTAMO CON BANKIA
El consejo de administración del Valencia CF, por otra parte, también tiene que lidiar con sus propios problemas, que es materializan en el crédito de 225 millones que tiene que devolver a Bankia a finales de diciembre. El club está inmerso en una negociación con el banco para buscar una salida y espera poder alcanzar un acuerdo.

Pese a la ruptura del negocio inmobiliario articulado alrededor de Bankia Habitat y Aedifica Grupo, el Valencia entiende que los activos inmobiliarios de que dispone, especialmente el aprovechamiento urbanístico del suelo del actual Mestalla, se han revalorizado por los trámites administrativos que se han realizado durante los últimos meses.

El club asegura disponer de una valoración independiente -no ha desvelado que empresa ha realizado la tasación- que sitúa el valor de las parcelas de Mestalla prácticamente en el valor de la hipoteca, unos 50 millones de euros más de lo que el mercado estaba dispuesto a pagar hace algo más de un año.

Ese mejor precio de los activos y la capacidad de generar ingresos -siempre que la situación económica no obligue al club a rebajar su proyecto deportivo, poniendo en peligro los ingresos por las competiciones europeas- son los argumentos que esgrime Llorente frente al banco, recordando que desde que tomó posesión del cargo ha reducido la deuda de 550 millones a los 370 millones de euros actuales. Las condiciones del banco, en este momento, dependen de la capacidad que demuestre el Valencia para pagar el capital. 
Sobre el futuro del nuevo estadio, el Valencia tiene asumido que no puede hacer frente al coste de las obras ante la imposibilidad de aumentar su pasivo financiero. El coste de acabar el campo de Cortes Valenciana supera los 100 millones de euros

martes, 16 de octubre de 2012

Banega y Soldado tiran del Valencia

Asumen el rol de líderes, muestran la fe en el proyecto y subrayan su compromiso con el clubEl argentino pide paso y quiere jugar ya el sábado: «Echo de menos Mestalla sobre todas las cosas»


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LOURDES MARTÍ | VALENCIA..-
Los goles, ahora un tanto olvidados, convirtieron a Roberto Soldado en el líder del Valencia. Ya no está solo. Éver Banega confirmó ayer que ha vuelto, y además lo hace con la implicación exigible a quien aspira a ser cerebro de este equipo. Ambos futbolistas tomaron simultáneamente la palabra, el argentino en Paterna, el español en Madrid, para articular un discurso lleno de nexos: fe en el proyecto que comanda Pellegrino, identificación con el club que apostó por ellos.
No son palabras nuevas en la boca de Soldado, pero sí constituyen una grata noticia cuando las pronuncia Banega, jugador que ha pasado de descarte a convertirse poco menos que en un mesías para el valencianismo. Éver quiere reaparecer el sábado ante el Athletic. Se cumplirán entonces ocho meses y un día desde que fue atropellado por su propio coche. Aquel accidente pudo retirarle, pero él ha sabido sufrir. Vuelve a ser futbolista.
Banega ha visto el irregular inicio de su equipo desde la grada y está convencido de que la situación dará un giro de 180 grados: «Esto es largo, acaba de empezar el campeonato y quizá los resultados no son los que se esperaba. Hay que estar tranquilos y dar confianza a Pellegrino y al equipo, porque sacaremos esto adelante. Es cierto que dentro del terreno de juego a lo mejor no salen cosas, pero en los entrenamientos nos matamos y eso se debe notar. El Valencia es un equipo grande. Debe terminar arriba».
Paralelamente era Soldado quien, en una entrevista a la Liga BBVA, demostraba haber asimilado el tirón de orejas de su entrenador tras el derbi, cuando Pellegrino confesó que temió por la expulsión del ariete debido a sus roces con Ballesteros. «Saben que es impulsivo y van a buscarlo. Cuanto más hablan, menos juegan», dijo entonces el argentino. «Hay que hablar menos y trabajar más», admitió ayer Soldado en unas palabras que sonaban a acto de contrición.
Para el delantero, esa es el concepto que conducirá hacia los buenos resultados. El trabajo. 2012 no está siendo generoso con Soldado, y mucho menos con Banega. La llamada de Vicente del Bosque no oculta que la efectividad del delantero ha decrecido respecto a campañas anteriores. Lo certifican sus 11 goles en 38 partidos oficiales. Peor lo ha pasado Banega durante el mismo espacio de tiempo. Si el 19 de febrero se fracturó la tibia y el peroné en uno de los percances más desgraciados que se recuerdan en el mundo del fútbol, en agosto se llevó un gran susto cuando se le incendió el Ferrari camino de Paterna. Por suerte salió ileso.
Para el argentino han terminado las pesadillas. El sábado toca soñar ante el Athletic. Éver pide paso. «Estoy en condiciones de jugar. Siendo en nuestro campo y con mi vuelta, puede resultar un enfrentamiento muy bueno. Es el momento perfecto», comentó el futbolista de Rosario. «Lo que pasó, ya está. Fue un mal momento y doy gracias a todos los que estuvieron a mi lado, como familia, aficionados y cuerpo técnico».
Han sido ocho meses interminables. «Lo que ocurrió me produjo mucho dolor y sufrimiento. A veces parecía que no pasaba el tiempo, pero nunca pensé en dejar el fútbol. Tenía que ser positivo y llegó el día». Quizá ese calvario le ha servido para crecer. Ayer la sala de prensa de Paterna mostró a un Banega diferente, implicado y ávido de fútbol. Que sabe lo que más ha echado de menos: «Sin duda, Mestalla sobre todas las cosas por el calor de la gente, puesto que cuando entras al campo te da ganas de jugar».
La relación entre la grada y Banega no ha sido fácil, debido a la irregularidad sobre el césped y algunos desafortunados gestos de indisciplina lejos de éste. Pero la vida da al centrocampista otra oportunidad.
Por eso comprende lo que vive Dani Parejo, el hombre que trató de sustituirle sin éxito. El de Coslada desperdició su oportunidad y el exigente público valencianista se lo ha reprochado. Además, como en su día Banega, también ha tenido que pedir perdón en alguna ocasión por motivos extradeportivos. Cuando se le recuerdan los silbidos que Mestalla ha dedicado a Parejo, Banega pide paciencia: «Tiene que tratar de revertirlo y demostrar su fútbol en la cancha. Tiene muchísima calidad, le sobra para jugar en el Valencia y espero que pueda hacerlo bien y que Mestalla se lo reconozca».
A sus 24 años, Banega es con Albelda el jugador que más temporadas acumula defendiendo la elástica blanquinegra. Una condición que no pasa desapercibida para el rosarino: «Llevo muchos años en el club y me siento como de la casa. No experimento presión, al que le toque jugar debe hacerlo bien. Estamos empezando y esto es largo, hay que confiar en el equipo».
Cuestionado sobre la posibilidad de jugar junto a su compatriota Fernando Gago, Banega se mostró contundente: «Lo importante es el funcionamiento del equipo. Con él o con el que me toque jugar, o al que le toque estar sobre el césped, lo que importa es hacerlo de la mejor manera. Si me eligen para estar con Fernando, encantado, y si no, tranquilo, a esperar el momento».
La adaptación al medio es una de las premisas necesarias para la supervivencia. Y Banega parece tenerlo asumido. Por ello considera que el cambio de entrenador respecto a la temporada pasada no debe ser excusa. Tampoco cree que el tipo de juego que busca Pellegrino, con más posesión que en la etapa de Emery, le beneficie: «El año pasado se consiguió los objetivos con otro técnico. Hay que acostumbrarnos al nuevo y aprender de cada uno de ellos. Ya vendrán mejores momentos si estamos todos unidos».
El que estará seguro sobre el terreno de juego el sábado es Soldado, quien ayer reiteró, como Banega, su plena identificación con el Valencia. Ni hablar de un futuro lejos de casa... salvo que el equipo se lo pida. «Me ha costado llegar aquí y es donde quiero jugar. Hay un proyecto que me ilusiona y quiero estar mucho tiempo para hacer grandes cosas junto al resto de mis compañeros. Me iré cuando el Valencia me diga que tengo que salir porque necesita ese dinero».
Precisamente por la delicada situación económica que atraviesa el club pide Soldado que todos den un paso al frente: «Estar en la Champions es una obligación, es necesario para el Valencia. Queremos estar ahí arriba por eso. Nos gustaría ir mejor de lo que hemos empezado, pero tenemos que pelear».
Entre otras circunstancias, el delantero valenciano achaca el irregular inicio de temporada a las lesiones sufridas por futbolistas llamados a ser determinantes en este equipo: «Nos está costando bastante engancharnos, sobre todo porque ha habido muchas bajas desde el principio y poco a poco seguro que vamos a recuperar la forma y ganar partidos para estar arriba. Cuando va todo bien todo está más rodado, por eso ahora es el momento de trabajar mucho más y empezar a sumar».

Aly Cissokho ´No estamos tan lejos de Madrid y Barcelona´


El internacional galo reconoce que se deben corregir desajustes defensivos y que el equipo tiene talento para ejecutar el fútbol de toque que pretende Pellegrino.



Aly Cissokho fue fichado hasta 2016 y ha costado 6 millones de euros.


























































VICENT CHILET

 ¿Cuál es el primer recuerdo que le viene a la cabeza del Valencia?
Lo primero que me viene a la memoria es el Valencia de Angloma. Aquel era un muy buen equipo, que demostró que se puede llegar a finales de la Liga de Campeones. Vi la final que perdimos contra el Bayern de Múnich en la que jugó Albelda. Yo era un chaval de 14 años y estaba en el centro de formación de deportistas de Blois, en mi pueblo. Fue una lástima el desenlace que tuvo aquel partido.
Para un defensa como usted, que solo había marcado dos goles en su carrera antes de llegar a Valencia, ¿qué sintió al marcar en su debut en Mestalla?
Mi faena está más en evitar goles que en marcarlos, así que te puedes imaginar, qué alegría. El gol significó además la victoria contra el Celta, en un partido complicado y en mi debut. Ahora que sé lo que se siente espero que vengan más goles de vez en cuando a partir de ahora.
No ha tenido un respiro. Debut en el Camp Nou, titular desde el primer momento por la lesión de Mathieu, ahora el equipo atraviesa un momento delicado...
Todo ha sido muy intenso, es cierto. Hemos tenido muchos partidos gordos, y eso es una dificultad añadida: Real Madrid, Barça, Bayern de Múnich. Han caído varios jugadores lesionados y fuera de casa hemos disputado un par de partidos a mediodía, de mucho esfuerzo y derroche...
¿No había jugado nunca antes en ese horario?
No, nunca en mi carrera había jugado partidos a las doce de la mañana. Es un horario malo. No es nada dramático, no me quejo. Es parte de nuestro trabajo. El problema real es nuestro, con los desajustes en defensa. Cuando los solventemos el equipo irá a mejor.
Desde fuera, el arranque del Valencia parece responder a una cuestión anímica, de estímulos o convencimiento, más que deportiva.
Hay partidos, como el de Mallorca o el último contra el Levante, que hemos tenido el 70 % de la posesión del balón. Ante el Levante tuvimos cuatro oportunidades claras de marcar antes de la media hora, en Mallorca otras tres en los primeros veinte minutos. Los grandes equipos deben marcar en esas ocasiones. No lo hicimos y en cambio, a partir de errores en la entrega de la pelota, o de saques largos del portero rival, nos han marcado y no hemos podido reaccionar.
¿Cuál es la solución?
No veo otra solución que no pase por trabajar, y estar más vigilantes en esos detalles. No los podemos pasar por alto.
Falta por definir el estilo. ¿Qué filosofía de juego persigue el VCF? ¿Qué os pide Pellegrino?
Pienso que el estilo de juego está adaptado a los jugadores que tenemos. Nos gusta tener la posesión, controlar el balón y manejarlo en pequeños espacios. Tenemos muchos jugadores con gol, centrocampistas con llegada desde segunda línea... Hay que insistir en lo que estamos trabajando.
¿Es difícil compaginar el aprendizaje en un nuevo equipo, la adaptación a una nueva ciudad, con la obligación de inmediata exigencia deportiva?
Todo ha venido de golpe. Jugar de inmediato, adaptarte a una ciudad como Valencia, diferente a Lyon, aprender una nueva lengua, pero la esencia del juego es la misma: jugar a fútbol, y en España no es tan diferente a Francia. Desde hace cuatro años, en el Oporto, el Olympique o la selección francesa, he tenido una exigencia muy alta y partidos de primer nivel. Con esa experiencia, la presión uno la lleva siempre dentro y la adaptación se hace más fácil.
Ayuda también que el Valencia sea el club más afrancesado de la Liga...
Soso, Adil, Jérémy o Tino Costa, que habla francés a la perfección, han sido jugadores muy importantes en estas primeras semanas, un gran apoyo. Pero la convivencia no se limita a los jugadores franceses, o a los que han pasado por la Ligue 1, como Ricardo Costa. De mi experiencia en la liga portuguesa tengo algunas nociones de castellano y me permite entender prácticamente todo lo que dice el míster.
¿Qué compañeros le han sorprendido más ya sea por el juego o por el carácter y la jerarquía?
Nada más venir me impresionó Jonas. Es un jugador formidable, muy técnico, con clase. Y no me olvido del pequeño Jonathan. A pesar de su juventud nos ha cautivado a todos. Y cuando se recupere, Ever nos ayudará muchísimo. Por lo que he visto en los entrenamientos tiene técnica y dotes de mando. Los tres nos darán fortaleza.
¿Qué diferencias ha notado respecto al campeonato francés? ¿Más toque por un lado, menos intensidad física?
El campeonato español es muy muy técnico. No hay equipo que no destaque por su fortaleza técnica. La mayoría de los rivales, salvo alguna excepción, juega para ganar, ya sea en casa o a domicilio. Por tanto, los partidos son intensos y se juegan a mucha velocidad. En Francia los partidos son más tácticos y especulativos. Hay más protagonismo de lo físico, se juega con mucho contacto con el rival y se dispone de menos espacio. El juego en España es más atractivo.
En el Oporto era un lateral más ofensivo, en el Olympique de Lyon se recicló más en tareas defensivas...
No me encuadro en una sola función. Tengo capacidad para atacar, como hacía en Portugal. En Francia me fui replegando más, también condicionado por el tipo de juego, sin espacio para los laterales. En España es diferente, los carrileros suben, suben y suben y doblan mucho al extremo. Es un estilo que me gusta, las estadísticas son más completas, tienes la oportunidad de dar algún pase decisivo de gol..
Pellegrino debuta este año como primer entrenador y es un misterio para muchos aficionados. ¿Qué definición haría de su técnico?
Por lo que he visto estas semanas, también desde mi experiencia con Jesualdo Ferreira o Claude Puel, le veo como un técnico que tiene las ideas claras, que trabaja mucho los conceptos tácticos que trata de inculcarnos, que ama el buen fútbol, con muchos pases y combinativo, con un juego abierto, siempre en contacto con la pelota. Es muy completo y le gusta dialogar con los jugadores. En el poco tiempo que llevo he aprendido tácticamente de él. El Valencia tiene buenos jugadores para ejecutar su fútbol.
¿Se ha arrepentido de decir que el Valencia está al mismo nivel que Barcelona y Real Madrid?
Estamos al igual que ellos en la Liga de Campeones, y tenemos la obligación de intentarlo. En el campeonato estamos en un mal momento, como lo ha estado también el Real Madrid. Tenemos buenos jugadores y, en mi opinión, no estamos tan lejos de Barça y Madrid.
Pero el título lleva tres años cotizándose a cien puntos...
Está claro que son clubes de un nivel inmenso. Todos sus jugadores están nominados para el Balón de Oro y son los mejores del mundo. Pero hay que competir.
El perfil del Valencia se asemeja a nivel europeo al de Porto y OL? Es decir, equipos que estando un escalón por debajo de los favoritos tienen capacidad para dar la sorpresa en la Liga de Campeones?
Los favoritos son siempre los mismos: Madrid, Barcelona, Bayern, Manchester United. Después, como dices, venimos detrás equipos con opciones, que tienen en sus filas a muchos jugadores internacionales, con experiencia y ambición. Nuestro estadio debe ser una ventaja ante rivales así. El público de Mestalla siempre ha sido muy pasional, que obliga al rival a retroceder. Con ese factor, si jugamos al máximo de nuestro nivel y llegamos a eliminatorias decisivas, podemos culminar una buen temporada.
Ha tenido presidentes como Pinto da Costa, Jean Michel Aulas, muy conocidos por su inflexibilidad negociadora ¿Qué impresión le ha causado Manuel Llorente?
Los tres tienen la particularidad de estar en el club desde hace mucho tiempo. Han demostrado que tienen una gran habilidad para negociar con los clubes más fuertes y sacar traspasos muy elevados, de muchos millones, por sus mejores jugadores, como Falcao, Benzema, Villa... Están muy capacitados.
¿Cómo lleva la vida en Valencia?
Es una ciudad realmente bonita, voy conociéndola poco a poco. Es muy diferente a Lyon. Aquí siempre hace buen tiempo (sonríe), aunque debo decir que aquí se come muy muy tarde, y es algo a lo que todavía no me he acostumbrado. Pero por lo demás, la gente por la calle es muy agradable y receptiva, muy mediterránea.
¿Cree que el Milan, que le descartó por supuestos problemas dentales, algún día le echará de menos?
(Risas) Aquello ya lo he olvidado y por fortuna he seguido jugando en grandes equipos. Estoy muy contento de cómo me han ido las cosas, de estar ahora en el Valencia, de querer mejorar, volver a la selección y jugar el máximo número de partidos.
¿Cómo ve a la selección francesa? Desde el polvorín del Mundial de Sudafrica, como ha visto su renovación y evolución?
Ya ha pasado la época de Zidane, Viera y Henry, que dominó una época. Ahora está en reconstrucción. Ha habido muchos cambios, muchas pruebas, han pasado muchos jugadores. Hasta encontrar la fórmula de la selección española, que con el tiempo ha encontrado a los jugadores idóneos para formar un bloque que gane un Mundial y una Eurocopa, hace falta tiempo y acierto. Francia ahora tiene una nueva base, con gente joven que ya milita en grandes de Europa. Poco a poco, con paciencia, va buscando su camino, como hizo España en su día.
¿Se ve con sitio en la selección? Ahora ya no está Abidal, pero sí Evra, Clichy, el propio Mathieu...
La competencia es dura en mi posición, hay grandes jugadores y en grandes clubes. Yo debo seguir trabajando, sin prisas. Ahora estoy en una Liga como la española, juego la Champions con el Valencia, con mucha difusión. Con este nivel y trabajo, poco a poco, algún día volveré a tener la oportunidad.
¿Cuándo acaba el fútbol, qué inquietudes tiene?
Me encanta dormir (carcajadas). Dormir y jugar a la Play Station. Después de eso, dar algún paseo, charlar con amigos franceses, o nadar unos largos en la piscina, relajado.

EL SALTO IMPOSIBLE



Cuando por culpa de las selecciones se paraliza la Liga, pasa lo que pasa porque los domingos sin fútbol parecen menos domingo. Pero el personal busca la distracción enseguida con otros asuntos. Y este finde, más que la carrera de Alonso, lo del chivato que dicen que hay en el vestuario del Bernabéu, el comunicado de Casillas o la preparación del España-Francia de mañana, el salto estratosférico de Felix Baumgartner ha sido centro de atención de todos los corrillos. El austriaco acaparó mayor interés, incluso, que esos que se las dan de haber leído y releído a Mo Yan mucho antes de que alguien siquiera pensara en que era merecedor del Nobel de Literatura.

-Pero en original, ¿eh?, porque con las traducciones se pierde mucho.

Don Miguel de Unamuno decía que el humor es algo del cuerpo, más patológico que fisiológico. Y como cuando hay crisis económica las caídas libres dan para entrar en chanzas, del tal Felix se habían hecho más chistes que en otros tiempos los hubo de Moran o de los ciudadanos de Lepe. Pero con su salto imposible ha acabado  convertido en el héroe de la semana. Con su acrobacia Incluso ha desplazado del primer plano a esos que hacen piruetas con los asuntos de las fronteras y las lecciones de historia, que ya se sabe que a río revuelto, ganancia de independentistas.

-Oye papá, aunque ese señor Mas consiga la separación que pretende, en Barbastro seguiremos sin tener mar, ¿verdad?

Es que hay saltos y hay cabriolas. Hay quien salta con criterio y quien se tira y estrella. Ayer LAS PROVINCIAS ofreció un espléndido reportaje sobre la caída libre que en el último decenio ha situado al Valencia en estribo que le separa del abismo económico. Lo que va desde aquel brinco imposible de Juan Soler, que utilizó ínfulas y se olvido el paracaídas. Un salto más consentido que con sentido.

lunes, 15 de octubre de 2012

LA DÉCADA OMINOSA DEL VALENCIA


Quién es quién en el desastre económico que ha puesto al club al borde del abismo

JOSÉ MOLINS jmolins@lasprovincias.es | .-
Verano de 2002. El Valencia acaba de proclamarse campeón de Liga después de disputar dos finales consecutivas de la Champions. Sus jugadores y entrenador despiertan la envidia de media Europa. El equipo blanquinegro, que dos años después sería distinguido como el mejor del mundo, iniciaba el periodo deportivo más brillante de su historia. Paradójicamente, era también el punto de partida de un desmoronamiento económico que, apenas diez años después, dejaría al club al borde de la desaparición.
Otoño de 2012. Para el Valencia es misión (casi) imposible pasar del tercer puesto, sus mejores futbolistas han sido vendidos y los que ahora despuntan no tardarán en hacer las maletas. Pero nada de ello puede compararse con el dramatismo económico que vive la sociedad. Tras esquivar el concurso de acreedores, se ve ahora obligada a reducir su capital social a la mitad como única vía para eludir la causa de disolución. El valor de las acciones va a caer en picado. Si aquella golosina de 2002 provocó un terremoto de disputas por acceder a los mandos de un club envidiable, hoy este lastre no lo quiere nadie. La única tensión se centra en convencer a Bankia para refinanciar la deuda, tras romperse el plan inmobiliario de Newcoval, y en desafiar a la lógica de un club arruinado con el paradójico reparto de dividendos que permitiría salvar a la Fundación del mismo modo en que ella salvó al club hace tres años.
¿Cómo se ha llegado a tal situación? El Valencia también tiene una década ominosa en el plano económico y éste es su quién es quién. Presidía la gloriosa etapa deportiva el rostro amable de Jaume Ortí. El dirigente aportaba popularidad hacia el aficionado, aunque en realidad era Manuel Llorente el responsable en la sombra de la gestión. Fue, como ahora, una época marcada por los ajustes económicos con el fin de reducir una deuda heredada del mandato anterior. No había dinero para grandes fichajes, lo que llegó a provocar enfrentamientos con Benítez, como aquel de la 'lámpara y el sofá'. Recortes similares a los de hoy con un mismo brazo ejecutor. Pero con la gran diferencia de los títulos, que mantenían a la afición en una burbuja. Siendo campeones, poco o nada importaba lo demás. Eran años complicados, como demuestra el hecho de que el club sólo presupuestara 8,7 millones en el capítulo de ingresos por competiciones de la campaña del doblete. La temporada anterior, en la Champions League, habían sido 31,5.
La sociedad atravesaba ya muchos apuros económicos y en un verano trepidante irrumpió en el club Juan Soler, reputado hombre de negocios al calor del imperio construido por su padre. Ningún temor en el horizonte. Compró las acciones de Paco Roig en una operación para pacificar el club y en principio mantuvo como presidente a Ortí.
El Valencia necesitaba liquidez y la encontró con la venta a la empresa Murcia Puchades de 10.000 metros cuadrados del viejo Mestalla, operación que dejó 18 millones en las arcas. El proyecto del nuevo estadio era entonces un embrión concebido bajo el prisma de la racionalidad. Por ello se planteó una sociedad mixta formada por el club, el Ayuntamiento y la Generalitat para abordarlo. Pero los títulos calentaron los ánimos de Juan Soler. Vislumbró el crecimiento, soñó con un estadio fastuoso, propio, y la historia de la sociedad daría un vuelco. En una situación económica poco halagüeña para el Valencia, por la puerta entraron los sueños de grandeza.
Soler rompió el principio de acuerdo para la cofinanciación del estadio y decidió que el club asumiera por su cuenta el proyecto. «Yo personalmente garantizo la viabilidad del nuevo Mestalla», vaticinó. Pidió un crédito a Bancaja y Banco de Valencia, a los que hoy se deben 219 y 25'6 millones respectivamente, que se devolvería con la venta del viejo campo. En su primer año en la presidencia duplicó el coste salarial de la plantilla respecto a la temporada del doblete e inició así la escalada de la deuda. Mientras que Llorente, dos campañas antes, se resistía a comprar un reproductor de vídeo a Benítez, ahora el Valencia de Soler empezó a alojarse en hoteles de cinco estrellas, con jamón de jabugo en el vuelo chárter del equipo y sueldos inasumibles para los nuevos directivos. Crecía la burbuja.
El club gastaba mucho más de lo que ingresaba, lo que le llevó a poner en práctica continuas fórmulas de maquillaje financiero para que el aumento de la deuda no fuera tan evidente. Uno de esos planes estrella fue el de Porchinos. «Un pelotazo», tal como definió el propio Soler a la operación por la que, según él, la deuda quedaría a cero. Compró, a través de la empresa Litoral del Este, terreno rústico en Ribarroja en 2005 que en poco tiempo fue recalificado. Luego lo revendería a la inmobiliaria Nozar, controlada por la familia Nozaleda, por más del doble. La gestión corrió a cargo de Vicente Soriano, pero Nozar nunca llegaría a construir la ciudad deportiva. Años después fue a la quiebra y los terrenos acabaron en manos del BBVA.
El propio Soriano, designado por Soler, movió el concurso de bocetos para la maqueta del nuevo estadio. Finalmente el consejo desestimó todos los proyectos aspirantes, pero la broma costó un millón de euros. Esta decisión menoscabó la relación entre Soler, que encargó una nueva maqueta más impactante, y Soriano.
La deuda ya superaba los 200 millones, pero Soler quería un Valencia grandioso, a la altura de Real Madrid y Barcelona. Se amparaba en la bonanza que traería el nuevo estadio, cuyo diseño se presentó por todo lo alto. Se encargó de ello Jesús Wollstein y tanto cautivó a Soler que despidió al director de comunicación, convenientemente indemnizado, para dejar paulatinamente el club en manos de Wollstein.
Soler no temía al futuro. Admitía que cada año habría un desfase negativo de entre 20 y 30 millones si se entraba en Champions, y de más de 40 si no se jugaba la máxima competición. Daba por hecho que la venta de las parcelas de Mestalla y la operación Porchinos harían a la larga del Valencia un club rico. La recalificación del coliseo de la avenida de Suecia se acababa de aprobar. Camino despejado. Pero no había quien comprase esas parcelas al precio que el Valencia pedía. Por eso el constructor, con su habitual 'esto lo pago yo', adquirió por 90 millones la primera de las cinco que salieron a la venta, aunque sólo llegó a poner trece. Luego habría que recomprársela para evitar que fuera al concurso de acreedores y arrastrara consigo al Valencia.
Era la época más dura del solerismo, en que la deuda superó los 420 millones y el gasto de la plantilla se disparó al nivel más alto de la historia. Imposible de aguantar para el club. Más aún cuando bajaron los ingresos respecto a la temporada anterior. Fichajes deportiva y económicamente desastrosos como Zigic, Manuel Fernandes, Del Horno o Joaquín, que arruinaron al club y comprometieron los siguientes ejercicios debido a las altísimas amortizaciones. Eso se juntó con el pago de finiquitos enormes, como los que percibieron Ranieri, Antonio López, Miguel Ángel Ruiz, Subirats, Quique o Koeman (7,5 millones en seis meses) y otros empleados como Galiano, quien duró apenas un mes en el cargo tras sustituir a Llorente y se llevó un buen finiquito por los servicios prestados. En la última campaña de Soler, el coste del personal no deportivo se disparó hasta los 13 millones, alentado por la decisión de crear cinco grandes áreas con otros tantos directores generales. Dos de ellos dejaron el cargo recién nombrados.
El equipo coqueteaba con el descenso, los planes de maquillaje financiero se torcían y encima se cruzó en el camino de Soler y Wollstein el bluf de Valencia Experience. Sin salida y con la afición en contra, la llegada de Villalonga le iba a apartar de la opinión pública, pero la intención de éste de llevar a cabo una ampliación de capital asustó a Soler y le empujó a un pacto antinatura con Soriano, que asumió la presidencia.
El empresario de Puçol se encontró un club lleno de deudas. Su etapa pasó a la historia por la promesa incumplida de vender las parcelas, la plantilla sin cobrar (lo hizo gracias a 50 millones de Eugenio Calabuig) y la paralización de las obras del estadio, pero hoy Soriano aún defiende las luces de su gestión. Recuerda que redujo los gastos y aumentó los recursos y que heredó un presupuesto ya elaborado, con muchas obligaciones de pago que hicieron que la deuda aumentara hasta 550 millones, y con menos ingresos al no estar en la Champions. Entendió que la solución no era desprenderse de Villa o Silva, en contra de la opinión de Bancaja, el máximo acreedor, sino vender el paquete patrimonial. Y subraya que trajo a Unibet (1,5 millones por medio año y entre 3,5 y 4 por las temporadas completas) y Kappa (4 millones), firmó el contrato con Mediapro (42 millones más otros 6 por la 'U' televisiva). Pero además de traer este dinero traería a Dalport cuando Bancaja tomó las riendas.
Javier Gómez diseñó la ampliación de capital, pero nunca perdió de vista el concurso de acreedores, por lo que el banco concedió los galones a un viejo conocido. El hombre de la austeridad. Manuel Llorente. Con la construcción del estadio como fin último, su principal tarea era reducir el coste de la plantilla, que bajó en trece millones tras las ventas de Villa y Silva. Luego salieron Mata, Jordi Alba..., bajo la premisa de vender sin dejar de ser competitivos. Los gastos han bajado considerablemente en todas las partidas, la deuda ha caído en 173 millones gracias a la salida de estrellas y la ampliación de capital, pero se ha llegado a un punto en que queda poco por vender y el proyecto milagroso de Newcoval se ha roto. Toca empezar de cero e ilusionar. Crisis al margen, el club ingresa por abonos ocho millones menos que hace tres años, la cifra más baja de la década. Otro de los efectos colaterales de la austeridad de Llorente.

La reacción no puede esperar


La urgencia clasificatoria tras el mal inicio y la recuperación de lesionados obligan al Valencia a retomar el rumbo en la Liga - Pellegrino, con un margen de confianza todavía intacto, cumple los primeros cien días como entrenador blanquinegro


Mauricio Pellegrino y Xavi Tamarit atienden las explicaciones de Compagnucci.

V. CHILET VALENCIA

Al Valencia empiezan a entrarle las prisas en el apartado deportivo. El mal arranque del conjunto de Mauricio Pellegrino en la Liga, con 8 puntos de 21 posibles, obliga al equipo a ir a contracorriente, a remolque de los conjuntos llamados a ser rivales directos en la lucha por las plazas de Liga de Campeones. Es el caso del Atlético de Madrid, distanciado a once puntos, o del Málaga, tercero con 14 puntos. Si en el capítulo societario el club tendrá que afrontar antes de diciembre la renegociación de la deuda de 245 millones con Bankia y el pago de 5'6 millones de los intereses del préstamo de la entidad bancaria a la Fundación, en materia deportiva, el equipo tocó fondo con la última derrota en Liga, la tercera consecutiva a domicilio, en casa del Levante UD. Una derrota en la que quedaron retratados los peores defectos del equipo, repetidos de encuentros precedentes. Errores de concentración defensiva, con tantos provocados en saques de portería del meta contrario, y poca fluidez atacante para remontar el marcador adverso.
De momento, el margen de confianza de Pellegrino se ha mantenido intacto, y la afición se ha mostrado comprensiva con los lentos plazos de adaptación del equipo a la filosofía del "Flaco". Pero una vez superados los cien días de gestión en el banquillo blanquinegro, las expectativas hacia Pellegrino se traducirán en exigencia de resultados. Del marcador que se coseche el próximo sábado contra el Athletic Club en Mestalla dependerá que la decadencia se agudice o, en cambio, se gane la tranquilidad necesaria desde la que remontar posiciones.
Contra el conjunto de Marcelo Bielsa, en un momento de indefinición parecido al que sufre el Valencia, Pellegrino verá nutrido su equipo con más efectivos en la defensa y el centro del campo, con el regreso de los lesionados Jérémy Mathieu, David Albelda y Éver Banega, a los que se podría unir, dependiendo de los entrenamientos de esta semana, Ricardo Costa.
Dos décadas de finales y títulos
En la mano de Pellegrino está retomar el rumbo deportivo mantenido por el Valencia en su historia reciente. En los veinte años que el club lleva convertido en sociedad anónima deportiva, la convulsión social no fue óbice para que el equipo cosechara éxitos sobre el terreno de juego. En esta época, el Valencia ha conquistado dos ligas (01/02, 03/04), dos Copas del Rey (98/99, 07/08), una Copa de la UEFA (03/04), una Supercopa de España (1999) y una Supercopa de Europa (2004). Además, disputó dos finales consecutivas de la Liga de Campeones. Repetir participación año tras año en la máxima competición continental es una de las claves para preservar el prestigio deportivo y, al mismo tiempo, generar una fuente de ingresos extra con los que cuadrar el presupuesto.

Feghouli se irá en enero para jugar la Copa de África


El jugador del Valencia CF logra el pase a la fase final con Argelia y podría no regresar hasta el 10 de febrero



X. ARRIBAS

Mauricio Pellegrino ya sabe que perderá a 'Soso' Feghouli cuando se retome la competición tras el descanso navideño. El jugador del Valencia CF se clasificó este domingo con Argelia para la fase final de la Copa de África y podría no regresar hasta el 10 de febrero si alcanza la final.
El torneo arranca el próximo 19 de enero pero ese mes ya no estará a las órdenes de Pellegrino ya que realizará una concentración previa. Los partidos de Liga que disputará el VCF en el primer mes de 2013 son ante Osasuna, Rayo, Getafe, Granada, Sevilla, Real Madrid y Deportivo, además de Barcelona y Celta a principios de febrero coincidiendo con el final del torneo.
Un buen número de partidos que todavía se puede ver incrementado en función de la evolución del equipo en la Copa del Rey y la Liga de Campeones. En enero se juega gran parte del torneo del KO mientras que la ida de los octavos de final de la Champions está prevista para el 12 de febrero, una fecha muy ajustada para que pudiera participar en caso de una hipotética clasificación del Valencia CF.
El combinado argelino cumplió en su partido ante Libia (2-0) y el técnico del Valencia CF pierde al único futbolista específico de banda derecha a partir de 2013. Un contratiempo mayúsculo que el club podría solventar moviendo ficha en el mercado de invierno.

El Valencia Mestalla no levanta cabeza

VCF Mestalla 1-3 Reus




SUPERDEPORTE.ES

Al Mestalla le faltó reacción para sacar algo positivo en su encuentro ante el Reus en el Mini Estadi. El filial estaba ávido por repetir el partido ante el Yeclano, que supuso el primer triunfo de la temporada, pero encajó dos tantos en los primeros diez minutos, en el 5 y en el 11, una losa muy pesada y ya no pudieron remontar pese a la mejoría tras el descanso. El Reus hizo mucho daño con dos llegadas, que cogió fría a la defensa.
Armiche destacó en las filas valencianistas. Suyo fue el tanto de los locales, premio al trabajo de todo el partido. Pero posteriormente llegó el definitivo 1-3. Cuando mejor estaban los nuestros y se había logrado anotar, nuevo jarro de agua fría. Masque superaba a Felipe Ramos. Era la sentencia.
El Reus salió dispuesto a morder y lo logró a escasos cinco minutos del inicio. Sergio León lograba superar a Felipe Ramos de cabeza. El encuentro se ponía cuesta arriba para los de Sergio Ventosa. Y mucho más, cinco minutos después, nuevamente el ´9´ rival aumentaba la renta para los catalanes mediante un chut raso y cruzado, ante la desesperación de la zaga valencianista. El equipo luchaba por hacerse con el control del esférico pero su aproximaciones al área rival eran tímidas y sin peligro. Antes de la primera media hora, Armiche protagonizó la primera ocasión clara. El ariete ingresó en el área y probó suerte con un lanzamiento cruzado que no entró por poco.
Tras la reanudación, el míster movió banquillo. Sacó a Tano por Alex Quintanilla para que acompañara a Carlos Delgado en la pareja de centrales y a Roberto Ibáñez por Dani Lucas. Nada más iniciarse el segundo tiempo, Armiche tuvo la primera. El valencianista seguía igual de activo. Sin duda, el jugador más destacado del Mestalla. La dinámica empezaba a cambiar. El Mestalla apretaba y el rival acumulaba hombres en el área para imponer su cerrojo defensivo. Alex Cortell estuvo cerca de transformar el primero pero chutó algo escorado y el lanzamiento salió por poco.
Armiche logró el tanto local, un merecidísimo premio a su trabajo y lucha incansable. El canario superó a Ángel con un chut potente y cruzado. Pero a reglón seguido llegó el definitivo 1-3. Ya no quedaba tiempo para la reacción.

Ficha técnica

Valencia CF – Mestalla 1: Felipe Ramos, Leuko, Gayá, Alex Quintanilla (Tano, min. 46), Carlos Delgado, Portu, Armiche, Dani Lucas (Roberto, min. 46), Alex Cortell, Choco Lozano (Juan Delgado, min. 60) y Manu Molina.

Reus CF 3: Ángel, Edu Vives, Roberto, Socias, Ferrán, Marqués (Nando, min. 67), Beñat, Taranilla, Durán, Marqués (Pedrito, min. 85) y Sergio León (Fonte, min. 77).

Goles: 
0-1 Sergio León (min. 5)
0-2 Sergio León (min. 11)
1-2 Armiche (min. 75)
1-3 Masque (min. 82)

Árbitro: Pizarro Gómez amonestó a Armiche, del Mestalla y a Marqués, del Reus.

Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de Liga de Segunda División B, grupo III. El Palco estuvo presidido por el delegado social del Mestalla, Salvador Gomar. También asistieron el director de la Secretaría Técnica, Braulio Vázquez, el presidente de la Fundació VCF, Társilo Piles, y el responsable de Paterna, Martín Vila.